Los limpiaparabrisas son elementos pequeños en nuestro vehículo, pero son fundamentales para una conducción segura. Al hablar de seguridad al volante, normalmente suele pensarse en los frenos, iluminación o en el estado de nuestros neumáticos y nos olvidamos de estos. Su función es tan importante como la de asegurar una visibilidad adecuada en situaciones climáticas difíciles, ayudar a prevenir accidentes, entre otras. Te cuento todo lo que necesitas saber sobre estos en el artículo de hoy.

¿Cuándo cambiar las escobillas limpiaparabrisas?

El desgaste de las escobillas es algo natural debido al uso continuo de y a la exposición al sol, la lluvia y a la suciedad. Lo ideal es sustituirlas cada 6 a 12 meses, aunque este intervalo puede variar según el clima del lugar de donde vivas y la frecuencia con la que utilices tu vehículo. Algunas señales que debes tener en cuenta para pensar que ya a llegado el momento de sustituirlas son:

  • Aparición de rayas o zonas que quedan sin limpiar en el parabrisas.
  • Ruidos, vibraciones o “saltos” durante su funcionamiento.
  • Gomas agrietadas, endurecidas o despegadas.
  • Menor rendimiento incluso utilizando líquido limpiador.

Como recomendación adicional te diría que limpies las gomas una vez al mes con un paño húmedo y jabón neutro para prolongar su vida útil un poco más.

El líquido limpiaparabrisas: más importante de lo que parece

No todos los líquidos tienen la misma función de modo que, utilizar solo agua no es aconsejable, ya que puede favorecer la aparición de bacterias y no es eficaz para eliminar grasa o restos de insectos. Por ello, la mejor opción es que escojas un limpiaparabrisas específico, formulado con agentes desengrasantes y anticongelantes y que, además,  protejan el sistema durante el invierno.

No te olvides de comprobar el nivel del depósito cada mes o antes de emprender viajes largos. Si notas que el chorro es débil o que el parabrisas no queda limpio, es posible que los difusores estén obstruidos, acude a tu taller de confianza para solucionarlo. 

Cómo evitar el empañamiento interior del parabrisas

El empañamiento en el interior del vehículo es habitual durante los días lluviosos y fríos. Este se produce cuando la humedad acumulada dentro de tu coche se condensa sobre el parabrisas. Para reducir, en la medida de los posible, este efecto te aconsejo que:

  • Actives el aire acondicionado o el desempañador delantero.
  • Mantén secas las alfombras y el habitáculo en general.
  • Limpia la cara interna del cristal con un producto antiempañante.
  • Evita dirigir aire muy caliente directamente a un parabrisas frío, no es muy aconsejable. 

Recuerda, que un cristal despejado es garantía de una conducción más segura y confortable.

Recomendaciones específicas para mantener una visión clara en días de lluvia

Estamos en temporada de lluvias y, por ello, para mejorar tu seguridad al volante, es aconsejable que sigas estas recomendaciones

  • Activa los limpiaparabrisas antes de que comience a llover fuerte.
  • Mantén una velocidad adecuada a la vía y a las condiciones meteorológicas. 
  • Aumenta la distancia de seguridad respecto al vehículo de delante en la medida que te sea posible.
  • Utiliza productos que repelen el agua (tipo “Rain-X”) para mejorar la visibilidad.
  • No olvides revisar también el estado del parabrisas, ya que las micro fisuras pueden distorsionar la visión bajo la lluvia.

Los limpiaparabrisas te pueden parecer un elemento sin importancia de los que componen tu vehículo, pero son fundamentales para tu seguridad y comodidad al volante. Debes conservarlos en buen estado, usar un líquido adecuado y mantenerlo limpio porque, de lo contrario, tu seguridad disminuirá notablemente. No lo olvides: ver bien la carretera es el primer requisito para una conducción segura.